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La sorprendente relación entre el aceite de oliva y tu piel

Aplicación de aceite de oliva sobre la piel con pipeta para ilustrar sus propiedades y beneficios en el cuidado cutáneo

En un ensayo clínico realizado con pacientes con úlceras de pie diabético, el grupo tratado con aceite de oliva alcanzó una cicatrización completa del 73,3 % en cuatro semanas. En el grupo que recibió los cuidados de control, la cifra fue del 13,3 %.

Es la clase de dato que ayuda a entender por qué el aceite de oliva lleva siglos formando parte de los cuidados tradicionales de la piel, mucho antes de que existiera una etiqueta de «cosmética natural» para explicarlo.

Pero algunas de las características que pueden resultar útiles sobre una piel lesionada no tienen por qué comportarse igual cuando aplicamos aceite de oliva de forma continuada sobre una barrera cutánea sana.

Para comprender las propiedades y beneficios del aceite de oliva para la piel hay que mirar primero dentro de una gota.

La piel lesionada y la piel sana no siempre responden del mismo modo a un mismo aceite.

¿Qué hay realmente dentro de una gota de aceite de oliva?

Una composición dominada por el ácido oleico

Casi todo el aceite —entre el 98 % y el 99 %— está formado por triglicéridos, con un claro predominio del ácido oleico. Dependiendo de la variedad de aceituna, el clima y el momento de recolección, este ácido graso monoinsaturado puede representar una parte muy importante de su composición.

Pero existe una fracción mucho más pequeña que resulta especialmente interesante desde el punto de vista biológico.

Apenas supone alrededor del 1-2 % y contiene compuestos como el escualeno, los tocoferoles —entre ellos la vitamina E— y diferentes compuestos fenólicos.

El escualeno es un lípido que también se encuentra de forma natural en el sebo humano y está relacionado con la protección de la superficie cutánea frente al estrés oxidativo. La vitamina E contribuye a proteger los lípidos frente a la oxidación. Entre los compuestos fenólicos aparecen nombres conocidos cuando hablamos de AOVE: hidroxitirosol, tirosol y derivados como el oleocantal.

La parte más interesante también es la más delicada

Esta fracción minoritaria es especialmente sensible al proceso de elaboración y conservación.

El calor excesivo, el oxígeno, la luz y determinados procesos de refinado pueden reducir la presencia de algunos de estos compuestos. Por eso no es lo mismo hablar de un Aceite de Oliva Virgen Extra obtenido mediante procedimientos mecánicos que de un aceite sometido a procesos de refinado.

La cosecha temprana, una molturación rápida y la extracción en frío son algunas de las decisiones que ayudan a preservar mejor estos compuestos durante la elaboración.

En Dalivar trabajamos precisamente sobre esas variables. No porque conviertan el aceite en un cosmético, sino porque forman parte de lo que determina la calidad de un buen AOVE mucho antes de que llegue a la botella.

Aceite de Oliva Virgen Extra Dalivar junto a un cuenco con aceite y una rama de olivo

Qué se ha observado sobre el aceite de oliva y la cicatrización

Resultados obtenidos en contextos clínicos concretos

El ensayo realizado con pacientes con pie diabético no es el único que ha despertado interés.

También se ha estudiado el uso tópico de preparados a base de aceite de oliva en personas con riesgo de desarrollar úlceras por presión. En algunos trabajos, los resultados han sido comparables a los obtenidos con ácidos grasos hiperoxigenados utilizados en determinados protocolos preventivos.

Qué podría explicar estos resultados

Los mecanismos propuestos actúan desde varios frentes.

El hidroxitirosol destaca por su actividad antioxidante y se ha investigado por su posible influencia sobre procesos celulares relacionados con la reparación del tejido. Otros componentes del olivo, incluidos determinados triterpenos, también han despertado interés por su participación en procesos relacionados con la inflamación, la formación de nuevos vasos sanguíneos y la reparación tisular.

Pero existe una diferencia importante entre identificar un mecanismo biológico y convertirlo en una recomendación doméstica.

Estos resultados no significan que el aceite de oliva que tenemos en la cocina deba utilizarse para tratar una herida abierta, una úlcera o una quemadura. Las investigaciones se realizan en condiciones controladas y con protocolos concretos. Una lesión de este tipo necesita una valoración y unos cuidados sanitarios adecuados.

Un resultado clínico prometedor no convierte el aceite de uso alimentario en un tratamiento doméstico para heridas.

La piel también responde a lo que comemos

Algunos trabajos experimentales sugieren que los procesos de reparación de la piel no dependen únicamente de lo que aplicamos sobre ella. La alimentación también puede influir en las respuestas inflamatorias y metabólicas que participan en la reparación de los tejidos.

El consumo habitual de aceite de oliva dentro de una alimentación equilibrada se ha estudiado por su relación con esos mecanismos, aunque trasladarlos a recomendaciones concretas sobre cicatrización requiere todavía más evidencia.

La piel, en cierto modo, también recuerda lo que se come.

Esta relación entre tradición, alimentación y conocimiento científico aparece también en nuestro artículo sobre por qué algunos usos tradicionales del Aceite de Oliva Virgen Extra encuentran hoy una explicación científica.

¿Qué ocurre con la inflamación de la piel?

El papel del oleocantal y el hidroxitirosol

El oleocantal es uno de los compuestos más característicos del Aceite de Oliva Virgen Extra y uno de los responsables de la sensación de picor que puede aparecer en la garganta al probar un AOVE fresco y rico en determinados compuestos fenólicos.

Su interés científico procede, entre otras razones, de su interacción con las enzimas ciclooxigenasas, implicadas en los procesos inflamatorios. Es un mecanismo que recuerda al de algunos medicamentos antiinflamatorios, aunque la comparación debe terminar ahí: compartir determinadas vías bioquímicas no significa producir el mismo efecto clínico ni permite considerar el aceite un sustituto de un fármaco.

Junto al hidroxitirosol y otros compuestos fenólicos, ayuda a explicar por qué el AOVE ha despertado interés en investigaciones relacionadas con la inflamación y el estrés oxidativo.

Entonces, ¿por qué no conviene ponerse aceite de oliva en la cara cada noche?

Una piel lesionada y una piel sana no necesitan lo mismo

El ácido oleico es el principal ácido graso del aceite de oliva y una de las características que explican muchas de sus propiedades. Pero aplicado repetidamente sobre determinadas pieles también puede alterar la organización de los lípidos del estrato córneo, la capa más externa de nuestra barrera cutánea.

Cuando esa barrera pierde cohesión puede aumentar la pérdida de agua transepidérmica y facilitar la entrada de sustancias irritantes.

Lo que ocurre en una barrera cutánea delicada

Algunos estudios han observado este efecto especialmente en pieles vulnerables.

Una investigación publicada por Danby y colaboradores estudió el uso tópico de aceite de oliva y encontró indicios de deterioro de la integridad de la barrera cutánea tras su aplicación continuada. Otros trabajos realizados en recién nacidos también han planteado dudas sobre el uso rutinario de determinados aceites sobre una barrera cutánea que todavía está madurando.

En estos contextos, aceites con una composición diferente de ácidos grasos pueden comportarse de otra manera.

No significa que el aceite de oliva sea «malo para la piel». Significa algo bastante más interesante: el efecto depende del estado de esa piel, de la frecuencia de aplicación, de la formulación y del objetivo para el que se utiliza.

Por eso un resultado obtenido en el tratamiento controlado de una lesión no puede trasladarse automáticamente al gesto de cubrirse la cara con aceite todas las noches.

Que un aceite tenga propiedades interesantes no significa que todas las pieles necesiten que se aplique directamente sobre ellas.

¿Y si tienes la piel grasa o con tendencia al acné?

El AOVE tampoco es una solución universal

En una piel seca y sin alteraciones puede producir una sensación inmediata de suavidad por su efecto emoliente. Sin embargo, en piel grasa o con tendencia acneica, aplicar aceite de oliva puro puede resultar demasiado oclusivo para algunas personas.

Además, no existe evidencia suficiente para recomendarlo como tratamiento específico frente al acné.

Eso no impide que determinados ingredientes derivados del olivo puedan formar parte de productos cosméticos correctamente formulados. Pero una formulación dermatológica y una cucharada de aceite directamente de la botella no son lo mismo.

¿Cuáles son los beneficios reales del aceite de oliva para la piel?

Lo que podemos afirmar y lo que todavía necesita más evidencia

El aceite de oliva contiene ácidos grasos, escualeno, vitamina E y compuestos fenólicos con propiedades interesantes desde el punto de vista biológico. Determinados preparados y protocolos basados en aceite de oliva han mostrado resultados prometedores en el cuidado de algunas lesiones y en procesos relacionados con la cicatrización.

También existe una base razonable para seguir estudiando su actividad antioxidante y su relación con determinados procesos inflamatorios.

Lo que no está igualmente respaldado es utilizar aceite de oliva puro como hidratante facial universal, tratamiento para el acné o solución cotidiana para cualquier problema de la piel.

El aceite de oliva no necesita servir para todo para resultar extraordinariamente interesante.

El valor del aceite empieza mucho antes de tocar la piel

La calidad también depende de cómo se elabora

Hay una constante que atraviesa todo lo anterior: no todos los aceites son iguales.

La variedad de aceituna, el momento de la cosecha, el tiempo transcurrido hasta la molturación, la temperatura durante la extracción y la exposición posterior al oxígeno, la luz y el calor influyen en la composición final del aceite.

Son decisiones que afectan a sus aromas y sabores, pero también a la conservación de esa pequeña fracción de compuestos minoritarios que despierta buena parte del interés científico alrededor del AOVE.

En Dalivar cuidamos precisamente esa parte. No para convertir un alimento en un cosmético, sino para que llegue a la mesa siendo lo que debe ser: un buen Aceite de Oliva Virgen Extra.

¿Quieres probar un Aceite de Oliva Virgen Extra elaborado cuidando cada una de esas etapas?

Ver aceite Dalivar

Preguntas frecuentes

Propiedades y beneficios del aceite de oliva para la piel

¿Puedo usar aceite de oliva como hidratante facial?

Puede producir una sensación inmediata de suavidad por su efecto emoliente, pero no es necesariamente adecuado para todas las pieles. Algunos estudios sugieren que su aplicación continuada puede alterar la barrera cutánea, especialmente en pieles sensibles o comprometidas.

¿El aceite de oliva puede favorecer la cicatrización?

Existen estudios clínicos que han encontrado resultados interesantes utilizando aceite de oliva o preparados basados en él en determinados tipos de heridas. Sin embargo, esto no significa que deba aplicarse AOVE doméstico sobre una herida abierta. Las heridas, úlceras y quemaduras requieren los cuidados sanitarios apropiados.

¿El aceite de oliva ayuda con la inflamación de la piel?

Algunos de sus compuestos fenólicos, como el oleocantal y el hidroxitirosol, presentan actividad relacionada con procesos inflamatorios y antioxidantes. Eso no convierte al aceite de oliva en un tratamiento para enfermedades inflamatorias de la piel.


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