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¿Es bueno tomar Aceite de Oliva Virgen Extra antes de entrenar? Beneficios, cuándo hacerlo y qué dice la ciencia

Desayuno equilibrado con tostadas integrales, huevo, fruta fresca, nueces y una botella de Aceite de Oliva Virgen Extra antes de una sesión de entrenamiento

A primera hora de la mañana se repite la misma escena en muchas cafeterías y gimnasios. Quien va a entrenar suele optar por un desayuno sencillo: una tostada, un bol de avena, fruta o un café antes de empezar la sesión. Son elecciones que responden a una idea muy extendida durante años: cuanto más rápido llegue la energía, mejor será el rendimiento.

Esa lógica no es incorrecta. Pero es incompleta.

El organismo no funciona con compartimentos estancos. El rendimiento depende de mucho más que llenar las reservas de glucógeno antes de empezar. La calidad de los alimentos, la velocidad con la que liberan energía y la forma en que interactúan entre sí también condicionan lo que ocurre cuando comienza el esfuerzo.

El aceite de oliva nunca desapareció de la dieta mediterránea. Simplemente tardó en encontrar su sitio dentro de las recomendaciones previas al ejercicio.

La calidad de una comida empieza mucho antes de calcular las calorías que aporta.

Lo que ocurre antes del primer movimiento

El organismo empieza a prepararse mucho antes del esfuerzo

Antes incluso de dar la primera zancada, el organismo ya está trabajando. El sistema digestivo procesa la última comida, el hígado regula la disponibilidad de glucosa y el músculo empieza a organizar los recursos energéticos que necesitará durante el entrenamiento.

La fuente de combustible cambia según el tipo de esfuerzo. En ejercicios intensos predominan los carbohidratos porque proporcionan energía con rapidez. Cuando la actividad se prolonga o la intensidad disminuye, el organismo recurre progresivamente a las grasas. Por eso la comida previa no solo condiciona cuánta energía hay disponible, sino también con qué estabilidad llega.

Acompañar los carbohidratos de una pequeña cantidad de grasa saludable puede ayudar a suavizar las oscilaciones de glucosa que algunas personas experimentan tras consumir alimentos de absorción muy rápida. La diferencia no suele apreciarse en los primeros minutos, sino conforme el esfuerzo se prolonga.

Si además quieres conocer cómo el Aceite de Oliva Virgen Extra contribuye al cuidado de la salud cardiovascular dentro de una alimentación equilibrada, puedes leer este artículo sobre aceite de oliva y colesterol.

Desayuno saludable con Aceite de Oliva Virgen Extra antes de entrenar

Por qué el AOVE tiene sentido antes del entrenamiento

Mucho más que una fuente de grasa saludable

El Aceite de Oliva Virgen Extra no actúa como un suplemento de efecto inmediato. Su interés está en otro lugar.

Durante el entrenamiento aumenta el consumo de oxígeno y, como consecuencia, también la producción de radicales libres. Es una respuesta fisiológica normal y necesaria para la adaptación al ejercicio. Los polifenoles presentes en un AOVE de calidad, los mismos responsables del ligero amargor y del picor característicos, participan en el equilibrio entre ese proceso oxidativo y los mecanismos naturales de defensa del organismo.

Cuando se habla de aceite de oliva antioxidantes, buena parte del interés nutricional procede precisamente de estos compuestos naturales, que un auténtico Aceite Oliva Virgen Extra conserva gracias a un proceso de extracción exclusivamente mecánico.

La diferencia entre un aceite refinado y un auténtico Virgen Extra empieza mucho antes de entrar en la cocina.

La grasa también influye en el aprovechamiento de los nutrientes

Hay un aspecto que suele pasar desapercibido cuando se habla de alimentación deportiva. Muchas vitaminas presentes en frutas, verduras y productos lácteos necesitan grasa para absorberse correctamente.

Un desayuno formado por avena, fruta y yogur al que se añade una pequeña cantidad de AOVE puede ofrecer un perfil nutricional más completo que esos mismos alimentos consumidos sin ninguna fuente de grasa. El aceite no solo modifica el sabor del conjunto; también condiciona lo que el organismo puede aprovechar de él.

Esa diferencia entre un Virgen Extra y un aceite refinado empieza mucho antes del momento de cocinar. El refinado elimina buena parte de los compuestos naturales que el proceso de extracción mecánica conserva. En productores que trabajan con cosecha temprana y una elaboración cuidada, como Dalivar AOVE Premium, esa riqueza suele percibirse antes en el sabor que en la propia etiqueta.

¿En ayunas o antes de entrenar?

La respuesta depende del objetivo

Es una pregunta cada vez más frecuente y la respuesta depende del objetivo que se persiga.

Quienes incorporan el Aceite de Oliva Virgen Extra en ayunas suelen hacerlo como parte de su rutina diaria, buscando una mayor sensación de saciedad y una mejor integración dentro del conjunto de la alimentación. Cuando el entrenamiento se realiza poco después de comer, una pequeña cantidad de AOVE dentro de una comida equilibrada puede contribuir a mantener una disponibilidad energética más estable durante el esfuerzo.

No son estrategias enfrentadas. La elección depende del momento en que se entrena y de cómo se organiza la alimentación a lo largo del día. En ambos casos, la calidad del aceite continúa siendo el factor que realmente marca la diferencia.

Qué comer antes de entrenar

La combinación de alimentos influye tanto como la cantidad

No existe un desayuno perfecto para todas las personas ni para todos los deportes. Las necesidades de quien prepara una carrera larga no son las mismas que las de alguien que realiza una sesión de fuerza. También influyen la hora del entrenamiento, la duración del esfuerzo y la tolerancia digestiva de cada persona.

Las opciones más completas combinan carbohidratos, proteínas y grasas saludables. Una tostada integral con tomate y Aceite de Oliva Virgen Extra, un bol de avena con yogur y fruta o un batido al que se añade una pequeña cantidad de AOVE son ejemplos sencillos que aportan energía sin resultar pesados.

Una o dos cucharadas suelen ser suficientes. Consumirlas entre treinta y sesenta minutos antes del entrenamiento encaja bien en la mayoría de las rutinas, aunque siempre conviene adaptar ese margen a las sensaciones de cada persona.

Si quieres profundizar en cómo las grasas saludables participan en el rendimiento y la recuperación, puedes leer este artículo sobre grasas saludables y rendimiento físico.

La calidad del aceite empieza a apreciarse mucho antes de utilizarlo en la cocina.

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Preguntas frecuentes

Sobre el consumo de Aceite de Oliva Virgen Extra antes de entrenar

¿Es recomendable tomar Aceite de Oliva Virgen Extra antes de entrenar?

Sí, siempre que forme parte de una comida equilibrada. Una pequeña cantidad de AOVE puede ayudar a mantener una liberación de energía más estable y favorecer la absorción de vitaminas liposolubles presentes en otros alimentos.

¿Es mejor tomarlo en ayunas o antes de entrenar?

Depende del objetivo y del momento en que se realice el ejercicio. En ayunas suele incorporarse como parte de la rutina diaria, mientras que antes del entrenamiento puede contribuir a mantener una disponibilidad energética más estable cuando forma parte de una comida equilibrada. Ambas opciones son compatibles.

¿Por qué conviene elegir un Aceite de Oliva Virgen Extra frente a uno refinado?

Porque conserva los polifenoles y otros compuestos antioxidantes presentes de forma natural en la aceituna, que disminuyen durante el refinado. Esa diferencia se aprecia tanto en el sabor como en sus propiedades nutricionales.


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